La innovadora tecnología Barefoot (correr descalzo) está marcando tendencia a nivel mundial, y Merrell es la primera compañía en traerla a nuestro país.

La nueva tecnología Barefoot es totalmente diferente a todo lo que se usa para correr en la actualidad: ayuda a fortalecer los pies, los músculos de las piernas y mejora la postura corporal, ya que impulsa al cuerpo a correr en una forma natural. A su vez, estimula los sentidos porque conecta los pies con su entorno y brinda una mayor agilidad, equilibrio y control.

Se trata de una nueva corriente, que está creciendo a pasos agigantados en todo el mundo, que propone el calzado minimalista para correr de una manera similar a la de nuestros antepasados, en contraposición al uso de zapatillas amortiguadas, que fue la tecnología que se utilizó en los últimos tiempos.

La zapatilla deportiva tiene tan solo 40 años de historia, un lapso muy breve en relación al tiempo que el hombre caminó o corrió descalzo. El momento cultural que estamos viviendo nos lleva a tomar conciencia sobre el propio cuerpo; a percibir los estímulos del entorno y a ajustarnos a ellos de manera dinámica y natural. Es hora de cuidar y proteger el cuerpo utilizando la mecánica natural de la estructura humana, de dejar que nuestros pies sigan sus propios instintos (“Let your feet follow their natural instincts”, como reza el eslogan de la marca).

El domingo 30 de octubre desde la mañana hasta las 14 hs, Merrell realizó una carrera de aventura en la estancia Santa Elena, en Luján. El evento contó con un espacio de Merrell, donde los participantes probaron las nuevas zapatillas con la tecnología Barefoot y aprovecharon para detenerse unos minutos y descansar.

Detalles técnicos de la suela de los productos con tecnología Barefoot

  • Amortiguación de entre-suela con EVA comprimida y moldeada de 4mm.
  • La placa delantera de1mm, provee una absorción de impacto, mantiene la flexibilidad y protege el pie distribuyendo la presión.
  • 0mm pendiente de puntera a talón te mantiene conectado con el terreno.

Acerca del Barefoot

El running, como lo conocemos, es una actividad que no tiene más de 40 años. Antes de contar con un calzado reforzado y con la última tecnología, los seres humanos también corrían. Durante los últimos años, siguiendo la línea de Christopher McDougall y Jason Robillard e investigaciones como la del profesor en biología evolutiva Daniel E. Lierberman, surgió una tendencia a nivel mundial que propone el calzado minimalista para correr de una manera similar a la de nuestros antepasados.

El minimalismo nunca dejó de existir, pero distintas tendencias, como las zapatillas amortiguadas, por ejemplo, le quitaron protagonismo. La base del minimalismo sugiere que correr con una buena técnica elimina la necesidad de protección y correción que ofrecen las zapatillas a las que estamos acostumbrados. Los grandes atletas demuestran que una buena técnica permite competir con este tipo de calzado, y lo único que hace falta para tener una buena técnica es aprenderla.

Entre los posibles beneficios de correr descalzo o con zapatillas minimalistas, surgen estudios, como el del investigador australiano Craig Richards, que destacan el fortalecimiento de la musculatura y el descenso de lesiones en el tendón de Aquiles, muy habituales hoy en día. Además, los corredores minimalistas están experimentando la posibilidad de correr más rápido, durante más tiempo y con menos agotamiento muscular.

Los expertos recomiendan que cualquier interesado en correr descalzo o con zapatillas minimalistas debe adaptarse poco a poco al nuevo estilo para fortalecer la piel, la musculatura y los ligamentos, así como evitar rozaduras y lesiones. Correr descalzo es el modo natural de desplazarnos. Con 200.000 terminaciones nerviosas, 33 músculos principales, 28 huesos y 19 ligamentos, el pie humano es una obra maestra biomecánica.

El ícono en la materia Christopher McDougall encontró la respuesta a las lesiones que sufría corriendo en la cultura tarahumara, cuyos corredores de largas distancias son célebres en el mundo. Su libro Nacidos para correr está inspirado en esta cultura. “Los zapatos son el diablo. No hacen nada, sólo causan el daño que supuestamente deberían prevenir”, asegura el corredor. El autor explica que los tarahumaras, en las Barrancas del Cobre (Chihuahua, México), “corren descalzos o en sandalias que hacen de piel de venado o llantas”, y que cuando comenzó a imitarlos, “aprendí a usar mis piernas”. “La forma en que los tarahumaras corren es completamente distinta a cualquier cosa que yo había visto antes”, afirma.

“Esto es lo que nos pasa: sufrimos nuevas enfermedades, como la diabetes, el colesterol, las depresiones, el cáncer. Sin embargo, los grupos de personas que todavía corren, como los tarahumara, no tienen ninguno de estos problemas. Así que quizá sea una paradoja moderna: no necesitamos correr, pero realmente lo necesitamos”.

“Hemos nacido para correr”, explica, tal es el caso que tanto nuestro músculo glúteo mayor, importante para el desplazamiento y la resistencia, como el ligamento nucal, que mantiene la cabeza erguida al estar en movimiento, están más desarrollados que en otras especies; por ejemplo, los chimpancés carecen de tendón de Aquiles.

Más información sobre la carrera y la línea Barefoot en: www.merrellbarefoot.com.ar