Tras el lanzamiento en 2009 del TAG Heuer movimiento cronógrafo automático Calibre 1887, la marca suiza pionera añade un segundo movimiento fruto de su inagotable capacidad de expansión a nivel industrial: TAG Heuer Calibre 1969

En 1969, Jack Heuer y sus socios presentaron el Calibre 11, primer movimiento cronógrafo automático del mundo, que ya albergaba la legendaria caja cuadrada del Monaco. El revolucionario movimiento y sus sucesores -los Calibres 12, 14 y 15- se encuentran entre los más innovadores en la historia de la marca pionera suiza y, en el presente, siguen inspirando a los diseñadores, ingenieros y artesanos de TAG Heuer.

TAG Heuer 1969 Movement

Por supuesto, en 1969, la compañía que abrió su primer taller en 1860, ya gozaba de renombre, especialmente en el campo de los cronógrafos de alta gama. El bisabuelo de Jack Heuer, Edouard Heuer, patentó su primer cronógrafo en 1882 y, en 1887, registró el “piñón oscilante”, que sigue siendo utilizado por los principales fabricantes de cronógrafos automáticos. En 1914, Heuer lanzó su primer cronógrafo de pulsera y dos años más tarde, sorprendió al mundo de las carreras con un cronómetro con una precisión de 1/100ª de segundo.

Esta búsqueda incesante por controlar las fracciones más minúsculas y precisas del tiempo continúa: en 2012, el TAG Heuer Carrera Mikrogirder, el único cronógrafo con una precisión de 5/10.000ª de segundo, equipado con un sistema de regulación de micro-láminas nunca antes visto y que oscila a la increíble precisión de 1.000 Hz, ganó l’Aiguille d’Or del Grand Prix d’Horlogerie, el premio de relojería más prestigioso.

Dos Nuevos Movimientos de Producción Propia, Cuatro Manufacturas en Suiza

Para fortalecer su liderazgo en el ámbito de los cronógrafos, TAG Heuer lanza en 2009 el movimiento Calibre 1887 de manufactura propia. El movimiento cronógrafo automático con rueda de pilares integrado es un homenaje a las contribuciones históricas de Edouard y Jack Heuer a la relojería suiza: está equipado con una versión audazmente rediseñada del piñón oscilante patentado por la marca en 1887. La nueva generación del modelo Carrera alberga este movimiento 1887, legendario cronógrafo deportivo lanzado por Jack Heuer en 1964.

El innovador movimiento es resultado de 5 años de investigación, con un coste aproximado de 20 millones de francos suizos. Para producir el volumen necesario para afrontar la fuerte demanda en crecimiento, se abrió un taller en las instalaciones TAG Heuer de La Chaux-de-Fonds (Neuchâtel). El primer Calibre 1887 salió de la línea de montaje semi-automática del taller en 2010, y ganó el codiciado premio la “Petite Aiguile d’Or” de la edición de ese año del Grand Prix d’Horlogerie de Ginebra. Hasta la fecha, se han producido 130.000 unidades.

TAG Heuer Manufacture en Chevenez

Ahora, TAG Heuer da el siguiente paso con la industrialización de un segundo movimiento de manufactura propia, duplicando así su capacidad de fabricación de movimientos, liderando la producción de movimientos cronógrafos de la industria relojera suiza. El nuevo movimiento automático integrado se produce en la recién inaugurada manufactura TAG Heuer, la cuarta, situada en Chevenez, en el cantón del Jura suizo. El coste total del nuevo proyecto: otros 20 millones de francos suizos. Volumen total: 500 en 2013, 5.000 en 2014.

De una hoja en blanco a la plena producción en dos años: un logro impresionante, comparable al de Jack Heuer y su equipo en 1969 con el Calibre 11 – por lo que la marca eligió llamar a esta última creación, TAG Heuer Calibre 1969.

Calibre 1969 – Alaba a la Maestría de sus Cronógrafos

La alta calidad del movimiento manufacturado es el resultado directo de las principales lecciones aprendidas en el diseño y la producción del TAG Heuer Calibre 1887 y de los movimientos premiados de “haute horlogerie”. Un referente en el diseño de los cronógrafos de prestigio, el sistema de embrague vertical es extremadamente potente y preciso: 28.800 alternancias/hora (4Hz), reserva de marcha de 70 horas y un mínimo desajuste cada 24 horas de entre 4 y 6 segundos. El movimiento más fino (6,5 mm) incorpora 233 componentes suizos.

El diseño de los contadores de la esfera es similar al del Calibre 11 original, es un clásico “tri-compax”: contador de segundos central con contador de minutos del cronógrafo a las 3, contador de horas del cronógrafo a las 9 y segundero pequeño a las 6 horas. El calibre 1969 también cuenta con una ventana de calendario a las 9. La decoración también es excepcional. Masa oscilante está realizada en carburo de tungsteno negro satinado con bordes biselados pulidos y con diseño “Côte de Genève”. Los puentes, platinas y ébauches son fabricados en Chevenez.

TAG Heuer – El Rey, Pasado y Futuro de los Cronógrafos

Al incorporar el Calibre 1887 y el Calibre 1969 a su capacidad de producción, el crecimiento de TAG Heuer y su liderazgo continuo en materia de cronógrafos está totalmente asegurado. El volumen de producción de los dos innovadores movimientos ha superado las 50.000 unidades en 2013 y alcanzará las 100.000 en 2016 en base a previsiones objetivas.

TAG Heuer - Calibre 1969 Eclate

Por ello, TAG Heuer es la marca con mayor producción industrial de cronógrafos de la industria relojera suiza, y una de las pocas manufacturas suizas con capacidad para fabricar la totalidad de sus propios componentes principales – no sólo los movimientos, sino también las esferas y cajas. Pionera desde hace más de 150 años, TAG Heuer siempre ha estado a la vanguardia de la innovación en tecnología y diseño. Los Calibres 1887 y 1969 de TAG Heuer son una clara muestra de que no tiene intención alguna de perder su lugar.