Los arqueros Ubaldo Fillol (fútbol) y Belén Succi (hockey) comparten mano a mano una historia en común en una final mundialista, con 32 años de diferencia

Los campeones del mundo se conocieron el miércoles 15 de septiembre en Casa de Gobierno. Ambos impidieron con atajadas para el recuerdo que los holandeses se vayan con la Copa y por eso hubo química a primera vista

Ella, 36 años menor, peloteó a preguntas al Pato que recogió el guante con www.deportes.gov.ar de testigo

Cuando Ubaldo Matildo Fillol sacó esa pelota increíble por encima del travesaño en el arco del Río de la Plata en la final del Mundial 78 ante Holanda, Belén Succi no estaba ni siquiera en los planes de sus padres que todavía disfrutaban de su adolescencia.

Belén y el Pato en el Salón de las Mujeres de la Rosada con la bandera argentina de fondo, todo un símbolo

El sábado pasado, cuando Belén sacó esa pelota increíble en la final del Mundial de hockey césped, también ante Holanda, el Pato ya con sus 60 años encima sintió que sabía de qué se trataba la historia. El final de ambos partidos terminó 3 a 1 y las vueltas olímpicas transformaron en doradas esas páginas del deporte argentino.

El miércoles 15 de septiembre se conocieron en Casa de Gobierno en el encuentro de Las Leonas con la Presidenta, Cristina Fernández, y en presencia del Secretario de Deporte Claudio Morresi. Succi aceptó rápidamente y, contenta la propuesta de www.deportes.gov.ar, fue a saludar a Fillol quien también asistió a la memorable cita en el Salón de las Mujeres.

Belén: -Escuché hablar mucho de vos. Ojalá pueda seguir tus pasos. Los dos ganamos una final del mundo contra Holanda…

Pato: – Te felicito, son un orgulloso para tantas pibas.

Belén:- Quiero hacerte una pregunta: ¿Nunca sentiste miedo de no volver a rendir en gran nivel?.

Pato: -Yo no lo decía (se ríen). Hay que sentirse el mejor del mundo y transmitir seguridad. Después de una gran actuación el problema es si uno se la cree. El secreto es ponerse permanentemente nuevas metas y seguir demostrando.

Belén: – Y hay veces que me siento invencible, ¿no te pasaba?

También hablaron de sistemas de entrenamiento, de particularidades de cada uno de sus deportes y hasta de sus comienzos mundialistas. Él lo hizo el 3 de julio de 1974 en el mundial de Alemania Federal, contra Alemania Democrática (1 a 1) en el último partido de la Selección, a 18 días de cumplir 24 años. Lo de ella es reciente, fue el pasado 29 de agosto con 24 ya cumplidos y ante Sudáfrica, en la presentación de Las Leonas (ganaron 5 a 2). Otra casualidad: el Pato también atajó –y cómo- en Rosario durante el mundial 78 que luego ganó Argentina.

Pato:- Lo mío fue raro en Alemania porque había viajado como tercer arquero…

Belén: – Entraste ahí y no te sacaron más… qué bueno. También estuviste entrenando a los arqueros de la Selección, y ahora estás en la estructura de River ¿no?

Pato:-Sí. Me gusta mucho entrenar a los arqueros, no es un puesto fácil, no es para cualquiera. Hay que ser fuerte de cabeza.

Belén: -A mí me encanta Juan Pablo Carrizo. No sé por qué no va a la Selección. Y otro que me gusta es Sergio Romero, otro arquero joven.

Y siguió la charla que sólo se interrumpió durante el acto oficial y luego continuaron compartiendo anécdotas y miles de historias. Belén preguntaba recetas que el experimentado arquero ofrecía con esa misma seguridad que transmitió en sus 22 años de carrera debajo de los tres palos.

Ecos de un encuentro en la Rosada

“Todavía no miré nada del Mundial. Sé que atajé bien y que tuve algunas participaciones importantes, estuve muy rápida de reflejos. En el último cuarto de la final contra Holanda tenía que estar muy concentrada y lo logré. Seguramente con el tiempo vamos a empezar a caer. Son muchas cosas juntas, que nos reciba la Presidenta, por ejemplo, es algo que nos llena de orgullo, en algún momento nos vamos a dar cuenta de todo lo que significa esto que conseguimos”, le relató con toda humildad a la web de la Secretaría de Deporte de la Nación la arquera campeona del mundo.

Y Fillol, quien ya miró muchas veces aquellos viejos partidos que la mayoría del país disfrutó en blanco y negro y que prepara un plan social en la Secretaría de Deporte, sintetizó: “Es una chica con muchas inquietudes. Me cayó muy bien, me encantó cuando dijo que a veces se sentía invencible. Ganar un Mundial es algo incomparable”.

Datos en red

Ubaldo Matildo Fillol nació el 21 de julio de 1950 en la ciudad bonaerense de San Miguel del Monte. En 1969 debutó en Primera defendiendo el arco de Quilmes, club donde permaneció hasta 1972. Luego pasó a Racing y en 1973 se puso la de River, con esa camiseta jugó 405 partidos en 10 temporadas y ganó siete títulos. En 1983 fue transferido a Argentinos Juniors y una temporada después jugó en Flamengo, de Brasil, donde también salió campeón.

Fue a Europa, estuvo en el Atlético de Madrid y en 1988 regresó a Racing para ganar la Supercopa. Un año más tarde pasó a Vélez, donde siguió demostrando toda su jerarquía. Su despedida todavía se recuerda, fue a pocos días de la navidad de 1991, y justo ante River, ese día el Pato Fillol se transformó para siempre en leyenda al atajar un penal y ser la figura de un Vélez que le impidió a aquel River ganar el título. En total atajó 589 partidos y contuvo 26 penales.

Además jugó 57 con el seleccionado nacional y tres mundiales (1974-1878 y 1982). La coronación del Mundial ’78 lo tuvo como gran protagonista, especialmente el penal atajado a Deyna ante Polonia y en varios pasajes de la final, como cuando elevó el remate de Johnny Rep que se metía con el partido todavía 0 a 0. “Fue la más complicada de ese Mundial”, afirma el Pato, quien al rato y con el partido 1 a 0 evitó el empate de Rob Rensenbrink en otra salvada fantástica, barrenando sobre la línea de gol.

Cuando Belén Succi nacía (el 16 de octubre de 1985 en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires) el Pato ya era genio y figura. Indiscutible en cualquier conversación sobre fútbol. La flamante campeona ni siquiera pudo disfrutar en vivo de aquel golazo de Diego a los ingleses y apenas tenía cinco cuando Sergio Goycochea, otro con quien comparte el particular oficio, hizo vibrar a la Argentina con sus atajadas de penales en Italia 90.

Con los años ella también se metió en la historia grande del deporte argentino. A los 20 debutó en la Selección y empezó a cosechar logros con Las Leonas, que ya son orgullo nacional, tal como cantó la gente desde las gradas en el Mundial de Rosario y como afirmó la misma Presidenta de la Nación en la Rosada.

Además de la Copa del Mundo 2010, ganó la medalla de bronce en los Juegos Olímpicos de Pekín 2008 y tres medallas de oro en Champions Trophy (2008, 2009 y 2010). También tiene una de oro de los Juegos Odesur, Buenos Aires 2006, y otra de plata del Champions disputado en Argentina en 2007. Y eso no es todo, en 2009 fue considerada mejor arquera del torneo Champions Trophy de Sydney, mismo año integró el Equipo de
las Estrellas de la Federación Internacional de Hockey.

Recién nomás terminó el Mundial, le hicieron apenas cuatro goles (la valla menos vencida del campeonato) y fue figura y tan protagonista como el Pato en el ‘78, enfrente también estaba Holanda.

Por Gustavo Catalano
Prensa – Secretaría de Deporte de la Nación